martes 29 de diciembre de 2009

¿Diversidad hegemonia? 4ª parte


¿Quién no conoce el cuento del Patito Feo?
El problema que tenía el pato aquel, no era que los demás no le quisieran; su problema, es que no sabía elegir a sus amigos.

Lo peor de esta época postmodernista, es que ha llevado todo concepto, a su relativización más absoluta, ya no hay ni un solo concepto, que pueda ser concretado, nada que sea claramente definible y útil para entender y entendernos.
Todo concepto puede ser en la actualidad, interpretado según su sentido real y a la vez, en su sentido opuesto, incluso tener ambos a la vez.

La libertad Prometeica, conlleva el liberarse todo lo que pudiera considerarse como un criterio dogmático, lo que ha llevado a que cada persona, pueda interpretar a su gusto cualquier concepto, símbolo, etc.
Considerar que cada concepto significa algo concreto, es considerado dogmatismo, de modo que si un alguien tiene un criterio concreto, definido y no relativizado, se le considera pues, como extremista, fundamentalista, fanático...


Y esta relativización tan extrema. ¿Porqué?. Para evitar el conflicto entre ideas.
Lo políticamente correcto, que es el producto cultural del relativismo postmodernita, mno pretende otra cosa, que evitar el conflicto entre las ideas que circulan por la sociedad, para que ninguna de ellas, pueda crear un discurso sólido y coherente, que pueda convertirse en un peligro, para la ideología predominante en la sociedad.

Así, es facil ver en el Partido socialista, a gentes que tienen negocios, que creen en la libertad de mercado etc; incluso cristianos es posible encontrar en el PSOE.
Liberales en el Partido Popular, esoteristas cristianos, etc.
No hay contradicciones, todas han sido superadas por el relativismo postmoderno.

De este modo, la ideología predominante en la sociedad, instalada en el poder, sabe que no tiene rival.
Es lo que Hitler pretendía y que reflejaba en su libro Mi lucha; promover el pacifismo para consolidarse en el poder una vez conquistado.


La Europa del futuro cercano, será una Europa muy diversa, política, cultural y religiosamente; lo normal, es prever que habrán conflictos, ideas que emergerán y auspiciarán cambios, también habrán resistencias a los cambios, no tanto por parte de la derecha conservadora, sino de la izquierda autodenominada progresista.
Porque los cambios más importantes, vendrán del mundo musulmán.
En Gran Bretaña, dentro de 50 años habrán más musulmanes practicantes de su religión, que cristianos, el peso demográfico juega a favor de este colectivo cultural, en Alemania ocurre algo similar.

La reacción de la ideologia dominante, es la de promover el ateísmo; no tanto, para despegarse logar más influencia sobre el cristianismo, sino para que atenuar; en la medida de lo posible, la influencia cultural, religiosa y política de los nuevos ciudadanos europeos de origen musulmán.






domingo 27 de diciembre de 2009

¿Diversidad hegemonía? 3ª parte


Antes de continuar con estas reflexiones, tengo que advertir, que cuando me refiero al laicismo, no pretendo abrir ningún debate teológico, sino un debate acerca del poder y de de las ideas en relación al poder.
En las primeras entradas, comenté como en la naturaleza, no hay lugar para la tolerancia, el individuo más fuerte vence y somete al débil, hasta hacerlo desaparecer.
En el mundo de las ideas, ocurre lo mismo, porque las ideas, son creadas por el ser humano y éste, no puede escapar de sus impulsos naturales.
El ser humano, cuando carece de valores morales que atenuen los efectos e la naturaleza sobre él, se comporta de manera depredadora y su objetivo principal es alcanzar el poder.
Las ideas son proyectos de sistemas de poder, cuya finalidad, es influir en el ser humano y de ahí a la conquista del poder.


En la primera entrada al blog,en relación con este tema, acabé con estas palabras:

De modo que en mi modesta opinión, hay dos grandes bloques ideológicos en Europa, en estos momentos, el que procede de la tradición cultural europea; de origen cristiano, renacentista e ilustrado y el post-marxista.

Del primer bloque ideológico que menciono, cabe hacer una separación, el conservadurismo y el liberalismo; el marxismo, siendo una idea y un producto cultural europeo, se sale de la tradición cultural europea, para dar un salto en el vacío. Abandonando la tradición Platónica; por intentar una definición y entrando "a saco" en el impulso Prometeico.

Comentaba en las dos anteriores entradas, que tras el fracaso del marxismo, las ideas socialistas pierden fuerza, pierden "discurso"; es decir, no son capaces de elaborar un proyecto ideológico estructurado y coherente.
Es lo que denominé como postmarxismo, lo que en estos momentos se viene a considerar como "la izquierda".
Esta izquierda, tiene que compensar su falta de contenido ideológico con trampas; algo así como el coyote de los dibujos animados, que al ser incapaz de perseguir al correcaminos, opta por ponerle trampas, intentando cambiar la naturaleza del combate.

Hubo un tiempo, en que habían dos grandes bloques ideológicos, el conservador y el liberal, pero el éxito del socialismo acabó por sustituir al sector liberal, en cuanto a la confrontación con el conservadurismo, el liberalismo quedó enmedio, entre los conservadores y los socialistas.
El socialismo, para sobrevivir ideológicamente ante la opinión pública europea, que obersavaba el espectáculo desolador, de lo que en qué se habia convertido el socialismo real, optó por refugiarse en la socialdemocracia o en el eurocomunismo; tomando distancias, con los paises que habían sido hasta entonces la manifestación de sus paradigmas.

En estos momentos, la izquierda cuenta tan solo con su capacidad dialéctica y la realidad imaginaria, que con el tiempo ha sabido crear; el triunfo ideológico del marxismo y del postmarxismo, ha sido extraordinario en Europa y su influencia impregna incluso a personas que no considerandose marxistas, pero que pudiendo formar parte del bloque ideológico liberal, se consideran de izquierdas.

Aunque en estos momentos de grandes cambios en Europa, todos estamos algo perplejos, hay una realidad que se nos impone, la implantación en Europa de miles de personas, procedentes de países que gestionan sus vidas con los modelos culturales y religiosos de sus países de origen.

La izquierda, necesita mantener su influencia idelógica sobre la población europea, sabe que si surge una idea más fuerte, con un discurso claro y atractivo, su actual influencia se diluirá como el azúcar en el agua.
Por un lado, la izquierda, pretende congraciarse con esas nuevas gentes, que se incorporan a la ciudadanía europea; por otro lado, necesita reducir la intensidad cultural de la que son portadores.

Aunque la izquierda y el cristianismo son antagónicos, las prisas por crear una sociedad ya no laica, sino atea, están más motivadas por el miedo al Islam, que por el cristianismo, que ideológiamente, no es en éstos momentos un peligro para la izquierda.











viernes 25 de diciembre de 2009

¿Diversidad, hegemonía? 2ª parte


El post-marxismo, carece de una estructura ideológica, la lucha de clases ya no es el motor de la historia, si no que lo es el conflicto.
A través del comportamiento políticamente correcto y de un concepto del laicismo, que evite la expresión publica de las convicciones profundas de las personas, se pretende crear una sociedad que supere el conflicto y el dolor que el conflicto provoca.
Sin embargo, el conflicto es el verdadero motor de la historia.
Toda manifestación de una opinión, es un intento de dominación; el hecho de que alguien posea una certeza en relación a algo, significa una afirmación de que cualquier otro criterio en relación a ese algo es un error; por ello, el pensamiento postmoderno, relativiza toda opinión; motivo por el cual, las creencias religiosas fundamentalmente, son enemigos a abatir en una sociedad en donde no caben criterios definidos y sólidos en relación a temas concretos, porque las religiones, poseen un principio de imposible relativización; que es la creencia en Dios y las consecuencias lógicas de esa creencia.
Cuando alguien tiene una opinión formada y sólida de lo que es correcto, se enfrenta inevitablemente a las opiniones de aquellos que tienen un criterio diferente.
La opinión no es un acto inocente, es siempre la negación del criterio de terceros.
De ahí la importancia del relativismo, en una sociedad que evoluciona hacia la llamada interculturalidad.
El relativismo, pretende neutralizar el conflicto que genera la opinión.
¿Pero es posible crear una sociedad en donde no haya conflicto alguno debido a la acción de las opiniones?.
Es posible a través de dos vías; la dictadura o también, una democracia en donde las ideas sean neutralizadas; lo que conduce a un nuevo modelo de dictadura, una dictadura revestida de democracia formal.

Una democracia real, necesita del conflicto que generan las ideas.

Hitler, en su libro "Mi lucha", consideraba lo siguiente:
"La idea humanitaria pacifista, es quizá completamente buena, siempre que el hombre de más valor, haya previamente conquistado y sometido al mundo, hasta el punto de haberse convertido en el único dueño del globo".

Las ideas son expansivas, entran en contacto con las gentes y estas las aceptan o no, en relación con las necesidades, que las gentes consideran que esas ideas, pueden resolverles y por supuesto, en la medida en que las ideas se expanden y progresan, acaban creando una fuerza que pretende llevarlas a la toma del poder.

Por eso a Hitler, el pacifismo le parecía bueno, porque el pacifismo reduciría la fuerza de las ideas, a la hora en que estas pretendieran la toma del poder.
Por otro lado, en la frase de Hitler que cito arriba, dice algo importante:

"siempre que el hombre de más valor, haya previamente conquistado y sometido al mundo, hasta el punto de haberse convertido en el único dueño del globo".

Ningún hombre puede por si mismo, convertirse en dueño del mundo, necesita de una fuerza que le permita ascender a ese poder.
De una idea que fascine a las masas; ya que es en ellas en donde está el verdadero poder; esa idea, una vez instalada en el poder, necesita reducir la capacidad de acción de las fuerzas antagónicas o lo que es lo mismo, de las ideas que otros manifiestan y desean llevar al poder.

En nuestra actual democracia,, en la España actual, vemos que el conflicto entre los dos partidos más fuertes, no está dentro del ámbito de sus capacidades de gestión de los asuntos públicos, si no en las cuestiones que afectan a lo moral; como la corrupción, las actitudes, etc, la destrucción moral del adversario es más importante que la confrontación de las ideas.

¿Porqué?, porque quien ostenta el poder, no quiere confrontar sus ideas y quien aspira al poder tampoco, porque si concretan su idearios, limitan su capacidades de mantenerse o alcanzar el poder.
Por otro lado, el debate acerca de las capacidades de gestión, no afectan al ánimo de las masas, que normalmente son motivadas a la acción, cuando son excitadas a través de estímulos emocionales; hemos visto en España recientemente, que cientos de personas se manifestan en las calles, por problemas con un equipo de fútbol, mucho más que por la falta de empleo; o también, vemos que los trajes de Camps, provocan más escándalo que la ineficacia gubernamental para gestionar con éxito.
Los partidos, al no concretar y confrontar sus idearios, reducen el conflicto y adormecen la capacidad de gestión del poder, que pueden y deben realizar las masas; masas que por cierto, son despreciadas por las élites intelectuales y políticas.

Todas las personas que conozco, que defienden el laicismo como una meta irrenunciable y a conseguir a toda costa, son gentes que idelógicamente, pertenecen al bloque postmarxista y no es anormal que así sea.
La respuesta al porqué nos la da Hitler en la frase que cité antes y es que, si una idea ha ocupado todo el espacio, todo el poder, se convierte en deidad.
El laicismo, planteado como lo hace la izquierda europea actual, no es un deseo bienintencionado, de crear un espacio neutral de respeto a toda idea, si no un deseo de alcanzar un poder ideológico hegemónico, neutralizando la capacidad de expansión, de ideas antagónicas.






martes 22 de diciembre de 2009

¿Diversidad, hegemonía? 1ª parte


Cuando en la naturaleza, una especie animal entra en el territorio ocupado por otra, se produce un conflicto, la resolución de ese conflicto, va a depender de la capacidad que tengan ambas de obtener el mayor control posible del territorio y lo normal, es que una de esas especies, desaparezca o sea expulsada de su territorio habitual, la foránea o la que estaba ya establecida; en el caso de que no consiga defender su hegemonía sobre el territorio que ocupaba.
La sociedad humana es más compleja, más sofisticada, pero ésto mismo que ocurre en la naturaleza, ocurre también en el ámbito de la política, de las ideas, de la cultura, etc.
El deseo de alcanzar el poder es innato al ser humano, a través del poder conseguimos acceder al placer.
Cuando la publicidad; por ejemplo, nos quiere vender un coche o una marca de perfume y otras tantas cosas, utiliza estímulos basados en el poder y el sexo.

La diferencia, entre las especies animales y los humanos, es que nosotros somos conscientes de nuestros actos y podemos valorar las consecuencias de los mismos.
La ley natural, adaptada a la sociedad humana a través sobre todo del sistema económico y de los conflictos ideológicos, ha sido durante siglos, atenuada por otra característica especial del ser humano, su ánimo trascendente o el desarrollo de una inquietud espiritual también innata a nosotros mismos; en unos casos, hay personas que desarrollan esa inquietud, a través de la fe o experiencia religiosa y otros, a través de ideologías políticas, que sustituyen la vivencia espiritual por otra de carácter político, pero ambas responden a la misma inquietud.
Una; la espiritual, de carácter metafísico y la otra política, limitada a las relaciones humanas y al poder.

En la Europa actual, se está produciendo una gran transformación, el movimiento de población que se está produciendo y que converge en el viejo continente, va a modificarlo culturalmente y políticamente; por otro lado, los países asiáticos están emergiendo económicamente, que será un factor añadido a los cambios que Europa está experimentando.

Alguien o algunos, han decidido que la mejor forma para evitar el conflicto, entre la población europea autóctona y la foránea, es la neutralización de las ideas a través de dos vías; el comportamiento políticamente correcto y el laicismo.

Políticamente correcto.
Es decir, evitar que alguien o algunos, puedan sentirse ofendidos, se aplica a colectivos que se supone son más sensibles, disminuidos físicos o psíquicos, el trato sexista, el colectivo homosexual, etc.
Hasta no hace mucho, lo que determinaba el comportamiento correcto, eran los valores tradicionales, fundamentados en una larga y continuada evolución cultural europea, cuya base moral fue el cristianismo.
En la actualidad, el cristianismo ha perdido fuerza e influencia ideológica, a partir de la II Guerra Mundial
Aunque el marxismo fracasó en los países en donde se intentó aplicar, en aquellos otros en donde no se aplicó, consiguió ser la referencia moral que podia competir con la moral cristiana.
De hecho, el marxismo posee una voluntad de redención de masas, similar a la de una fe religiosa.
El marxismo pretende salvar a la humanidad, de los efectos que la ley natural establece en el ámbito de la sociedad humana, al igual que pretende el concepto de justicia cristiana.
Pero el marxismo, acaba fracasando en la practica, porque crea un sistema de relaciones de poder, basado en la dominación colectiva, en donde el individuo es sometido a una disciplina ideológica que anula al ser humano como individuo.
Pero en los países libres del socialismo real, el marxismo suponía la liberación de la vieja y tradicional cultura europea, basada en la moral cristiana.
La emancipación de la humanidad por si misma, su autoredención sin necesidad de Dios alguno.
El marxismo se constituyó como el sustituto de la religión como vía trascendente; la religión del materialismo dialéctico; se podría decir, convirtiéndose para muchos jóvenes europeos de los sesenta, en el paradigma de la trascendencia sin Dios.

A medida que la realidad, de lo que fueron los países del socialismo real, se ha ido manifestando, el marxismo como sistema ha perdido fieles, pero mantiene su condición de sustituto de la religión metafísica.

El marxismo y la religión, buscan el mismo fin sobre la tierra, terminar con el sufrimiento que la ley natural produce en la sociedad humana.
(Aprovecho para autopromocionarme, esta cuestión la explico más en el libro Masonería cuestionada, no me apetece ahora extenderme más sobre este tema).

Por eso me sorprende, que hayan sectores cristianos, que añadan al cristianismo los conceptos marxistas, cuando la vocación del marxismo es la sustitución de Dios por la deidad de la colectivización y cuando el cristianismo, posee su propio concepto de la Justicia; a partir del cual, puede crear un discurso social mucho más perfecto y depurado que el marxista.


De modo que en mi modesta opinión, hay dos grandes bloques ideológicos en Europa, en estos momentos, el que procede de la tradición cultural europea; de origen cristiano, renacentista e ilustrado y el post-marxista.


Bueno, mañana o otro día más, que los textos largos en Internet no se leen y yo tengo que ponerme a trabajar

el racismo como recurso dialectico


Esta tarde, un vendedor ambulante de origen magrebí, ha querido venderme algo, suelen ir cargados de cosas inútiles y de calidad más bien escasa.
Ante mi negativa a comprarle; suponen que tienes que comprarle, por el mero hecho de ofrecerte la mercancía, ha esgrimido la típica frase.
-No me comprar por tú racista.
Ellos no parecen entender, que uno no está opbligado a comprar, solo porque le hayan ofrecido la mercancía, más bien consideran, que es un acto de cortesía y educación, comprarles algo,por inútil que resulte.
Pero la cuestión, es que saben que la palabra racista, provoca en muchas personas una muy mala consciencia.
En esta ocasión, la "frase amuleto" no le ha servido; es más, me ha cabreado considerablemente; no la frase, sino el chantaje emocional que pretende ejercer.
Mucha gente; sobre todo del ámbito de la izquierda, es la que les ha enseñado a utilizarla, porque es la gente que ha distorsionado el significado del concepto, ampliándolo hasta el extremo.
Porque... ¿qué es ser racista o xenofobo?.
El racismo, es el odio a la gente de otras razas, por el mero hecho de ser de otras raza, la xenofobia es el odio al extranjero, por el mero hecho de ser extranjero.
En la actualidad, si un vecino emigrante; ya sea rumano, magrebí etc, ocasiona algún problema de convivencia con sus vecinos; porque ponen la música muy alta, porque cocinan en el balcón, etc, sabe que si se queja, será considerado racista.
No siempre que hay un conflicto de convivencia, entre españoles y emigrantes, se trata de un conflicto racista, muchas veces, existe un factor circunstancial que lo provoca, ajeno al origen étnico de las personas y en realidad, los factores racistas apenas aparecen, tan solo el conflicto circunstancial, amplificado cuando hay emigrantes de por en medio.
Si nos paramos a observar esto, veremos que el racismo como tal; es decir, el odio a la gente de otra raza, por el mero hecho de ser de otra raza, apenas aparece.
El reflejo de un conflicto circunstancial, no necesariamente, lleva aparejada la calidad de racista.




De nuevo con el mirador

Ya hice una entrada acerca de este tema en este mismo Blog.
Sigo pensando lo mismo, no es el momento más adecuado ni es un proyecto que aporte nada nuevo, algo que siendo innovador, pueda dotar a la ciudad de Elche de un elemento relevante, diferenciador y de interés.
No es en cualquier caso, el mejor momento para llevar a cabo un proyecto de este tipo, cuando Elche sufre una crisis económica muy importante; sobre todo, porque no está garantizada la amortización del proyecto vía turismo, ni será un acicate para la reactivación económica de la ciudad.
El vídeo que acompaña a esta entrada, hace una argumentación interesante en relación con el tema.









Y no se trata de que la idea de hacer un mirador, no sea una buena idea, pero aparte de que no considero que sea ésta la mej0r epoca para llevarlo a cabo y suponiendo que lo fuese, hay otros proyectos más adecuados en mi opinión, como el de la Colina.




domingo 20 de diciembre de 2009

Mensaje de Navidad para el Rey


Señor Rey, hace ya mucho tiempo, usted se ganó el respeto y el aprecio de la mayoría de los españoles.
Tras la dictadura; esa que le regaló a usted la corona, usted gestionó la llegada de la democracia; usted y Adolfo Suarez; un político que aún no ha obtenido toda la dignidad y el reconocimiento que merece.
Usted; o más bien, su comportamiento y su gestión, neutralizó mi republicanismo, una monarquía parlamentaria, parecía algo aceptable después de todo.
Pero con el paso del tiempo, usted se ha ido transformando en un florero, un objeto decorativo que ni siente ni piensa.
Pero usted tiene una responsabilidad en relación a lo creado, usted gestionó la construcción de esta democracia española, una democracia que se ha corrompido, en manos de un sistema basado en partidos políticos, que impiden una democracia real, con un sistema judicial que no es justicia sino otra cosa diferente.

Cuando a alguien le dan un trabajo, tiene la responsabilidad de cumplir la funciones que ese trabajo conlleva.
La Constitución española de 1978, no le da a usted muchas responsabilidades, leer los discursos que le escriben, firmar lo que los documentos que le ponen delante para su firma; pero además, la Constitución dice lo siguiente:

1.El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado Español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las Leyes.

Fijese que dice “arbitra y modera”, esto significa que le da a usted un papel activo, en cuando a la resolución de conflictos o de situaciones, que afectan a lo que el inicio de este artículo dice.
Me refiero a la unidad de la nación y al funcionamiento de las instituciones.

Y usted ante esto, está haciendo dejación de sus funciones.

Usted ha dejado de simbolizar la unidad y permanencia del Estado, porque ese Estado se descompone y usted tan tranquilo, porque hay en África dos ciudades españolas y usted, no ha hecho ningún gesto, ni simbólico ni de otra índole, para que quede claro ante el mundo entero, que Ceuta y Melilla son ciudades españolas.
Se olvida usted, que los actos del gobierno le implican a usted; como ejecutores que son, de políticas que pueden ser contrarias a lo que usted simboliza y, si un gobierno hiciera algo contrario a lo que usted tiene asignado en la Constitución y usted calla, se hace complice y desatiende su obligación constitucional.

No soy un republicano nostálgico de la II República; sinceramente, la II República fue un fiasco y me importa "un bledo” y la guerra civil, para mí fue solo un drama que vivieron mis abuelos y un mal recuerdo de infancia de mis padres.

Pero he decidido que llegó el momento de reactivar mi republicanismo dormido; no es nada personal, pero entiendo que si usted es absolutamente inútil, la Monarquía ha dejado de ser útil a España; por consiguiente, le invito a emular a su abuelo y con todo el respeto y la dignidad que merece, abandone su puesto de trabajo, para hacer posible una III República y una refundación de este triste país.
Mirelo usted por el lado positivo, si dimite, podrá afiliarse al PSOE, que quizá sea, lo que en su fuero interno siempre ha deseado.